Cuando llegan a tu casa tus Patatas Ariza, lo ideal es cocinarlas pronto y disfrutarlas frescas. Pero si necesitas almacenarlas durante varios días, hay formas sencillas de hacerlo bien. Una buena conservación no solo evita el desperdicio alimentario, también mantiene el sabor y las propiedades de nuestras patatas intactas.
Hoy te compartimos las 3 claves esenciales para conservar tus patatas como un profesional, alargando su frescura y garantizando que cada bocado siga siendo un placer.
Guárdalas en un lugar fresco, seco y ventilado
La humedad y las altas temperaturas aceleran la aparición de brotes y estropean rápidamente las patatas. Por eso:
- Evita cocinas muy cálidas o rincones húmedos (como debajo del fregadero o sótanos mal ventilados).
- No las metas en la nevera: aunque parece una buena idea, el frío húmedo transforma el almidón en azúcar, afectando su sabor y textura.
- Lo ideal es buscar un lugar oscuro, fresco y seco como un trastero, despensa aireada o garaje.
💡 Consejo adicional: Abre la bolsa en cuanto recibas las patatas. Nuestras bolsas de papel kraft de 3 kg son perfectas para el transporte, pero no son transpirables. Abrirlas permite que las patatas respiren y evita la acumulación de humedad.

Protégelas de la luz directa (natural o artificial)
Las patatas son un cultivo de tierra y oscuridad. Cuando se exponen a la luz blanca, desarrollan zonas verdes debido a la formación de clorofila y solanina, un alcaloide natural que les da sabor amargo y puede resultar indeseable.
- Evita exponerlas en terrazas o al lado de ventanas.
- Cúbrelas con una manta ligera, sábana vieja o tela opaca para mantenerlas protegidas de la luz.
- Si ves zonas verdes, pélalas y evita consumir esa parte.
En Patatas Ariza seleccionamos cuidadosamente cada patata bajo luz verde, para evitar este problema desde el origen. Y si compras en supermercado, revisa que no hayan estado expuestas en bolsas transparentes al sol o fluorescentes.
Nunca apoyes las patatas directamente sobre el suelo
El suelo puede ser fuente de humedad, polvo o incluso plagas. Lo más recomendable es:
- Usar una caja de plástico perforada o de madera (como las de frutas).
- Elevarlas del suelo con algún soporte o palet.
- Asegurarte de que el aire pueda circular libremente entre las patatas.
Esto evita la condensación, la aparición de moho y alarga su vida útil.

¿Y si no puedes seguir estos consejos?
¡No te preocupes! En Patatas Ariza ofrecemos formatos pequeños para consumo rápido y un sistema de reparto ágil: en 48 horas las tienes frescas en tu casa, directamente desde nuestra huerta andaluza.
